Morfología de las Pisadas

Información a partir de las Pisadas de Dinosaurio

La investigación de las huellas de dinosaurio nos aporta información sobre el tamaño de los animales, su locomoción y comportamiento. También nos proporciona información valiosa sobre las condiciones del sedimento o terreno sobre el que caminaban los animales y el medio ambiente donde se encontraban. Una pista de huellas nos puede indicar si los animales estaban caminando, trotando o corriendo. También podemos saber si el animal estaba avanzando sobre dos extremidades (bípedo) o sobre cuatro (cuadrúpedo), y si alternaba una y otra forma de andar. Por medio de las huellas, se puede conocer la velocidad de movimiento, la flexibilidad de los dedos, y el comportamiento migratorio y gregario. Las pisadas de animales adoptan diversa morfología dependiendo de las condiciones del sustrato cuando se formaron, de las modificaciones que sufren después de su formación, y de la calidad de las impresiones una vez han sido expuestas en la roca. La morfología también depende del tipo de locomoción que el animal haya llevado a cabo: caminar, trotar, correr, acelerar, frenar, son modalidades diferentes de locomoción que dejan improntas diferentes en el sustrato. Dichas improntas se llaman morfotipos. Varios morfotipos pueden observarse incluso en un mismo rastro que contiene múltiples pisadas. Aunque en algunos lugares turísticos se identifican las huellas con ciertas especies de dinosaurios, la realidad es que es muy difícil o imposible identificar el género o especie particular que dejó la pisada. Lo que sí es posible es la asignación de la pisada a un grupo general de dinosaurios, como por ejemplo saurópodos o terópodos.

Pisadas bípedas

Cuando estudian las pisadas, los paleontólogos prefieren referirse a los dinosaurios como cuadrúpedos o bípedos (tanto los ornitisquios como los saurisquios incluían formas bípedas y cuadrúpedas). Las pistas de pisadas bípedas son las más frecuentes. Contienen pisadas sucesivas de pie derecho e izquierdo cuya morfología es similar, cada una mostrando tres dígitos principales en cada pie, por lo cual se las llama pisadas tridáctilas. La mayoría de los dinosaurios bípedos poseían cuatro dígitos en cada pie, pero uno de ellos (el ‘dedo gordo’ del pie) era pequeño y estaba en una posición elevada en la parte posterior del pie de modo que a veces no dejaba marca, o ésta era muy tenue. Los dinosaurios que dejaron pistas bí- pedas pertenecían a dos grupos: terópodos (carnívoros) y ornitópodos (herbívoros). Se suele hacer una división arbitraria entre terópodos coelosaurios (que eran pequeños y frágiles) y carnosaurios (que eran más robustos y grandes). Las huellas de coelosaurios a menudo exhiben dígitos que están muy próximos entre sí, con impresiones de los dedos bien distinguidas. Las marcas de los dígitos de los carnosaurios a menudo están más abiertas y son más robustas, con impresiones digitales menos pronunciadas. La anchura total de la pista, tomada a partir de la parte exterior de la impresión izquierda hasta la parte externa de la derecha, se denomina anchura de pista (que no hay que confundir con la anchura de la huella). Esta medida ayuda a definir el grado de rectitud del animal durante la locomoción: las pistas bípedas son siempre estrechas debido a que los animales caminaban erectos, poniendo un pie enfrente del otro, como siguiendo una línea. El ángulo entre tres huellas consecutivas, derecha-izquierda-derecha o izquierda-derecha-izquierda, se conoce como el ángulo de paso. En las pistas bípedas posee un valor alto, alrededor de 180 grados, lo cual equivale a una línea recta. El ángulo de paso depende, en muchas ocasiones, de la longitud de paso que, a su vez, es un reflejo de la rapidez. El término paso se utiliza para pisadas consecutivas (huellas izquierda-derecha, or derecha-izquierda) y el término zancada para huellas consecutivas efectuadas con la misma extremidad. Si un dinosaurio pone sus pies exactamente uno frente a otro (ángulo de paso aproximadamente de 180 grados), la longitud de zancada es exactamente el doble que la de paso. Si los pies se encuentran ligeramente desviados de la línea media, la longitud de zancada es ligeramente menor que el doble. Otra característica de las pistas bí- pedas es el grado de orientación de las icnitas* hacia el exterior o hacia el interior. Este rasgo ha sido llamado, respectivamente, rotación positiva o rotación negativa, o condición de ‘pies de pato’ o de ‘pies de paloma’, en lenguaje coloquial. Los ornitópodos poseen a menudo una posición de las icnitas que recuerda ligeramente la condición ‘pies de paloma’, mientas que las pistas de los dinosaurios carnívoros exhiben normalmente huellas que apuntan hacia adelante o que apenas divergen. Estas configuraciones dependen de la velocidad del animal cuando dejó las huellas.

Pisadas cuadrúpedas

Las pistas de dinosaurios cuadrúpedos son bastante menos comunes que las pistas de dinosaurios bípedos. Se pueden analizar casi de igual modo que las de dinosaurios bípedos. Las pisadas de cuadrúpedos generalmente muestran diferentes tamaños y formas entre las huellas de las extremidades anteriores (manos) y las posteriores (pies), siendo las posteriores más grandes. Tanto las huellas posteriores como las anteriores de los dinosaurios cuadrúpedos pueden mostrar hasta cuatro o cinco dígitos. Algunas de las más grandes miden más de un metro de diámetro, como las encontradas recientemente en el sur de Bolivia, y otras halladas en Portugal y Francia. Las patas traseras de los saurópodos tenían cinco dedos disminuyendo en tamaño desde el interior al exterior del pie. Los cuatro dedos interiores (dependiendo de la especie) presentaban largas garras que quedaban bien marcadas en las huellas, y que aparecen inclinadas hacia el exterior del pie. El cuarto y quinto dedo eran generalmente pequeños y sin garra y raramente se registraban bien. Las huellas cuadrúpedas son generalmente circulares, aunque pueden ser casi triangulares. Las huellas de las extremidades delanteras (manos) de los saurópodos se parecen a pisadas de elefantes. A menudo las huellas delanteras están solapadas por las traseras, o con el sedimento empujado por las segundas sobre las primeras, reduciendo las huellas delanteras a depresiones semicirculares. En ocasiones las huellas traseras destruyen las delanteras completamente. Un aspecto curioso es que los esqueletos de los saurópodos muestran las manos con una larga garra, mientras que las huellas correspondientes sólo muestran una impresión redondeada de tal garra. La distinción entre pisadas de ornitó- podos y terópodos puede resultar poco clara en algunas huellas pequeñas y mal conservadas. La identificación de huellas con especies específicas o grupos de dinosaurios es muy difícil y en pocos casos se ha determinado. Eso es debido a que generalmente los huesos no han quedado preservados en las mismas capas que las huellas y que el mismo dinosaurio puede dejar varios tipos de huellas diferente dependiendo de la velocidad, tama- ño del animal, naturaleza y condiciones del sustrato, y modificaciones posteriores.

Pisadas Plantígradas o Digitígradas

Los animales que apoyan todo el miembro para caminar, esto es, los huesos del tobillo y la muñeca, se denominan plantígrados, y los que que caminan sobre los dedos, con los huesos de la muñeca (metacarpianos) y del tobillo (metatarsianos) elevados, se denominan digitígrados. También hay condiciones intermedias. En general los dinosaurios bípedos con pies de tres dedos eran digitígrados. Esta condición es típica en aquellas especies adaptadas para la carrera. Los dinosaurios digitígrados se apoyaban constantemente sobre sus dedos. En ocasiones estos animales se ponían en cuclillas, dejando largas impresiones metatarsianas en el substrato. Esa postura puede denominarse posición plantígrada de descanso. En ocasiones esas pisadas vienen acompañadas de pequeñas impresiones de las manos, lo que apoya la idea de que el animal se agachaba o reclinaba en una posición en cuclillas. Algunas pistas presentan huellas bípedas de tres dedos con impresiones metatarsianas elongadas. Algunos entusiastas han interpretado estas marcas como huellas humanas, debido a su forma alargada y a la apariencia de la impresión metatarsiana, semejante a la de un talón.

*Se denomina icnita a cada huella producto de la pisada de un vertebrado.